En la arena cripto, donde cada decisión estratégica redefine los equilibrios de poder, PayPal ha dado un nuevo paso. Su stablecoin propia, el PYUSD, está a punto de desplegarse en Stellar, la tercera blockchain en acoger este token después de Ethereum y Solana. Una maniobra que podría parecer insignificante, pero que, en realidad, dice mucho sobre las profundas ambiciones del gigante de los pagos digitales.