La deuda estadounidense ha superado el umbral histórico de 36 billones de dólares, lo que obliga al Tesoro a interrumpir temporalmente sus emisiones de deuda. Esta decisión, motivada por la necesidad de contener la crisis, alimenta las tensiones en los mercados financieros. Entre los activos que podrían verse afectados, el bitcoin, a menudo percibido como un refugio ante las incertidumbres económicas, podría experimentar una corrección notable. Sin embargo, esta situación va más allá de las simples fluctuaciones del mercado. Refleja las fragilidades de un sistema económico global en busca de equilibrio, donde las respuestas institucionales serán decisivas para el futuro de las criptomonedas.