Un simple emoji publicado por Arthur Britto, cofundador de Ripple, ha sido suficiente para reavivar las especulaciones sobre el futuro del XRP. Desaparecido de los radares durante casi catorce años, el ingeniero reputado por su elusividad rompió su silencio en X sin una palabra. En un sector donde cada señal cuenta, esta reaparición inesperada de un actor clave en la historia de Ripple desencadena numerosas preguntas sobre sus intenciones y sobre el papel que podría desempeñar en el ecosistema.