El Parlamento polaco acaba de desafiar a su propio presidente al reactivar un proyecto de ley criptográfico controvertido, a pesar de un veto claro. Entre la alineación forzada con las normas europeas y los temores de un estrangulamiento del mercado, Varsovia juega con fuego. ¿Por qué este pulso político podría redefinir el futuro de las criptomonedas en Europa?