Los reguladores europeos atacan 17,5 mil millones de dólares en bonos cat bonds alojados en fondos UCITS. La ESMA considera estos títulos, expuestos a desastres naturales, demasiado complejos y riesgosos para los inversores particulares. Si la Comisión Europea sigue esta recomendación, una ola de ventas forzadas podría sacudir un mercado ya tensionado.