Durante mucho tiempo marginadas, las criptomonedas confidenciales vuelven a captar la atención de los inversores. En una semana, Zcash subió más de un 70 %, impulsado por un aumento de las preocupaciones en torno a la inteligencia artificial, la vigilancia financiera y el control de los datos digitales. Detrás de este repunte, emerge un cambio de percepción entre los inversores. En un entorno donde cada transacción puede ser rastreada, la privacidad vuelve a ser un asunto estratégico para una parte creciente del ecosistema cripto.