Rusia está experimentando una carrera discreta hacia las criptomonedas. Impulsados por las sanciones occidentales, la desdolarización y un clima económico incierto, cerca de 20 millones de rusos ahora poseen estos activos. Así, la cripto se convierte en una vía de escape financiera masiva. Frente a esta adopción masiva, el gobierno ya no puede apartar la mirada. Una nueva era monetaria se impone ahora en Rusia.