El panorama europeo de la criptomonedas acaba de experimentar un giro estratégico: Bybit, uno de los pesos pesados mundiales de las plataformas de intercambio, obtiene la valiosa licencia MiCA en Austria y establece su sede europea en Viena. Una operación de doble impacto, tanto regulador como geopolítico, que abre a Bybit las puertas de un mercado de casi 500 millones de europeos. Una maniobra audaz en un momento crítico para la industria criptográfica mundial.