En el universo cripto, la actividad de las ballenas a menudo sirve como barómetro para los cambios de tendencia. El XRP, impulsado por una afluencia récord de billeteras que poseen más de un millón de tokens, acaba de ofrecer una ilustración sorprendente. Mientras su precio se dispara un 26% en una semana, la concentración de tokens en pocas manos plantea interrogantes sobre las intenciones de los grandes poseedores. En medio de un rally generalizado de altcoins, este renovado interés por la criptomoneda de Ripple podría marcar un giro estratégico en el mercado.