Dogecoin acaba de soplar su duodécima vela. Como suele suceder con este improbable proyecto, la celebración se parece más a un guiño a Internet que a un cumpleaños clásico. Nacido para ridiculizar el universo tan serio de Bitcoin, el DOGE se ha convertido en doce años en uno de los emblemas más entrañables y a veces más desconcertantes de la cripto.