Más de 80 países buscan ahora reducir su dependencia del dólar estadounidense, un movimiento que cobra una magnitud sin precedentes bajo el impulso de los BRICS. Entre regulaciones comerciales en yuanes, rupias o rublos y la multiplicación de acuerdos monetarios bilaterales, varias grandes economías aceleran su transición hacia alternativas al billete verde. A medida que el bloque ampliado de los BRICS gana influencia en el comercio mundial, esta dinámica redibuja progresivamente los equilibrios financieros internacionales y alimenta las preguntas sobre el futuro del dominio del dólar.