El déficit comercial de Estados Unidos alcanzó los 88,6 mil millones de dólares en julio, un máximo desde marzo de 2025. De hecho, la diferencia evolucionó un 24,4 % en treinta días a pesar de los aranceles instaurados por Donald Trump. Este aumento proviene tanto de un rebote de las importaciones como de una caída de las exportaciones. Además, las inversiones en inteligencia artificial justifican una parte importante del movimiento, pues las empresas estadounidenses adquirieron más ordenadores, accesorios informáticos y semiconductores en el extranjero.