En pocas horas, Ethereum pasó de la euforia al repliegue. Este 24 de agosto, la cripto alcanzó un máximo histórico de 4.955 dólares, antes de perder cerca de un 9 % seguidamente, con 60 mil millones de dólares de capitalización desaparecidos. Una corrección tan brutal, ocurrida en un mercado ya frágil, recuerda la vulnerabilidad de los rallies alcistas en un entorno aún dominado en gran medida por la especulación.