Dejado de lado, criticado, casi olvidado... Ethereum acaba de recordar que no había dicho su última palabra. En un lapso de dos semanas, el ETH ha saltado un 30%, superando los 1,800 dólares. Entre figura de inversión, caída de tarifas y un renovado interés global, la máquina se ha reactivado. ¿Hasta dónde llegará?