Mientras varias potencias económicas consideran integrar el bitcoin en sus reservas, el Reino Unido opta por una ruptura estratégica. Ninguna reserva nacional en cripto verá la luz, confirmó el Tesoro durante la Cumbre de Activos Digitales del FT en Londres. Esta decisión contrasta fuertemente con el enfoque agresivo de Estados Unidos bajo la administración Trump. ¿Qué revela esta elección sobre la visión cripto británica? ¿Y cuáles serán las implicaciones para la posición de Londres en el ecosistema digital global?