Mientras las criptomonedas sacuden el orden monetario mundial y empujan a los estados y a los bancos centrales a repensar sus estrategias, Suiza opta por el camino de la prudencia. El Banco Nacional Suizo (BNS), guardián de la estabilidad económica del país, acaba de rechazar firmemente la idea de integrar el bitcoin en sus reservas. Este posicionamiento claro se produce en un momento en que una iniciativa ciudadana intenta forzar la adopción de la cripto al más alto nivel institucional.