El mercado de las criptomonedas acaba de cruzar un umbral simbólico: 3.800 millones de dólares de capitalización. Es más que la valoración de Amazon, casi tanto como el PIB del Reino Unido. Lejos de ser un simple ciclo alcista, este aumento eleva a las criptomonedas al rango de actores sistémicos. Un giro que redefine las cartas: este mercado ya no es periférico, ahora compite con las grandes potencias económicas. Mientras las capitales financieras observan, la criptoesfera impone su ritmo y redefine los contornos de la economía mundial.