La red Bitcoin acaba de sufrir un gran impacto técnico. Su dificultad de minería ha caído un 11,16 %, la mayor baja registrada desde la prohibición de la minería en China en 2021. Esta caída brusca, que revela tensiones estructurales, reaviva las preocupaciones sobre la solidez del sistema y la creciente presión sobre las empresas mineras. Mientras que la dificultad está destinada a garantizar la estabilidad del protocolo, su actual desplome actúa como una advertencia silenciosa sobre el estado real de la red y la resiliencia de su infraestructura.