Frente al aumento de los derechos de aduana decretado por Donald Trump, del 30% sobre las importaciones europeas a partir del 1 de agosto, Bruselas saca la artillería pesada. La Comisión ha validado un contraataque tarifario de 93 mil millones de euros, dirigiéndose a sectores estratégicos estadounidenses. Se abre una escalada económica entre dos bloques importantes, en un contexto de tensiones políticas y fragilidad de los intercambios globales.