Alemania está a punto de dar fin a su estatus de paraíso fiscal cripto. Un proyecto de ley propone un impuesto fijo del 25 % a partir de 2028, frente al 0 % actual después de un año de tenencia. Al mismo tiempo, en Estados Unidos, Jack Dorsey solicita una carta bancaria federal para custodiar bitcoin y stablecoins. Dos países, dos lógicas de normalización.