Mientras los debates sobre el uso de la blockchain de Bitcoin se multiplican, una nueva propuesta técnica reaviva las tensiones dentro de la comunidad. Llamado BIP-110, este proyecto busca limitar temporalmente el registro de datos no financieros en la red para reducir lo que sus promotores consideran spam, incluidos los protocolos Ordinals, BRC-20 y Runes. Si algunos ven en ello una evolución necesaria para preservar la eficacia de Bitcoin, otros consideran que es una puesta en duda de la neutralidad del protocolo y de sus principios fundadores. ¿Representa el BIP-110 un avance para Bitcoin o un riesgo para el futuro de la red?