Europa no quiere que el stablecoin se convierta en el caballo de Troya del dólar en sus pagos digitales. Christine Lagarde ha vuelto a poner este tema en el centro del debate, advirtiendo que el dominio de Tether y Circle puede debilitar la soberanía monetaria europea. El BCE no rechaza la tecnología. Sobre todo, se niega a importar un modelo pensado en otro lugar.