El avance inexorable de la informática cuántica de vanguardia supone una amenaza existencial para la seguridad de las blockchains, obligando al ecosistema a revisar sus fundamentos criptográficos. Preservar las carteras inactivas de Bitcoin frente a máquinas capaces de romper las claves privadas es una prioridad crítica. El 16 de julio, Project Eleven presentó una propuesta de prueba criptográfica post-cuántica para responder al desafío del « Q-Day ». Al reemplazar la validación por firma por una verificación de filiación, este protocolo ofrece una red de seguridad inesperada.