La inteligencia artificial se impone ahora en el día a día, hasta el punto de volverse imprescindible. Si sus usos seducen, especialmente para simplificar la vida cotidiana, también alimenta temores profundos. Una encuesta del Pew Research Center, realizada en junio de 2025, pone en evidencia una paradoja: los estadounidenses temen que la IA erosione su humanidad.