Mientras los mercados vigilan cada señal macroeconómica para anticipar los movimientos de la Fed, un indicador principal acaba de contradecir las previsiones. El déficit comercial de los Estados Unidos disminuyó casi un 24 % en un mes. En un contexto mundial de alta tensión, entre acuerdos tarifarios renegociados y cadenas de suministro trastornadas, este retroceso inesperado plantea cuestiones estratégicas. También podría influir en los flujos de capital, redibujar los equilibrios económicos y fortalecer el interés por los activos descentralizados como el bitcoin.