Los BRICS refuerzan rápidamente sus reservas de oro. En pocos años, su participación en las existencias mundiales ha progresado significativamente, reflejando un cambio de orientación estratégica. Este movimiento se inserta en un contexto de cuestionamiento del papel del dólar en el sistema monetario internacional. Detrás de estas adquisiciones, se confirma una tendencia: varias grandes economías buscan reducir su dependencia del billete verde. Esta evolución podría modificar de forma duradera el equilibrio de las potencias financieras.