Las cifras oficiales de la inflación estadounidense se oponen frontalmente a las de indicadores alternativos. Mientras la Fed demora un eventual giro monetario, datos independientes sugieren que la inflación real ya estaría ampliamente por debajo del 2 %. Esta discrepancia genera dudas sobre la pertinencia de las herramientas utilizadas por las autoridades y podría alterar las expectativas del mercado, especialmente en el ecosistema cripto, donde cada señal macroeconómica se observa atentamente.