El mercado de stablecoins acaba de superar la barrera de los 300 mil millones de dólares, un nivel equivalente al PIB de Finlandia. Detrás de esta cifra, que podría pasar por una simple estadística técnica, se perfila un giro estratégico para el ecosistema cripto. Esta masa de liquidez, ahora en circulación, podría servir como motor para una nueva fase alcista.