La escena digital mundial asiste a la emergencia de un depredador invisible pero temible: Crocodilus, un malware de Android con ambiciones voraces. Detectado por primera vez en marzo de 2025, rápidamente mutó, pasando de una simple prueba regional a una ofensiva planetaria. Y no son tus fotos de vacaciones las que le interesan, sino tu dinero — concretamente el que pensabas que estaba a salvo en tus carteras cripto.