China ya no se conforma solo con el oro, sino que está construyendo las infraestructuras de un nuevo orden monetario. Después de 22 meses consecutivos de adquisición del metal amarillo, Pekín consolidaría los puentes entre oro y yuan, mientras que su exposición a los bonos del Tesoro estadounidense disminuye. Observamos por lo tanto los primeros indicios de un patrón "Yuan-oro" que podría reducir la dependencia del dólar.