Los mercados financieros laten al ritmo de un indicador cuya menor variación puede alterar las previsiones de los inversores. Si muchos observadores apostaban por una continuación de la caída de la inflación estadounidense en 2026, los últimos datos publicados en Estados Unidos invitan a pensar lo contrario. El regreso de un aumento notable de los precios pone en duda varios escenarios económicos que aún parecían creíbles hace unas semanas.