La IA avanza rápido, a veces demasiado rápido para la seguridad. Vitalik Buterin alerta sobre una deriva preocupante: los agentes inteligentes abren nuevas brechas aún mal controladas. Frente a este riesgo, rompe con las prácticas dominantes y opta por un enfoque radical, basado en una IA local y compartimentada. Detrás de esta elección, surge una pregunta: ¿la innovación en inteligencia artificial está comprometiendo los logros recientes en materia de privacidad y control de datos?