Los mercados contienen la respiración ante la próxima reunión de la Fed con un posible giro monetario ya en marzo. Mientras la inflación se ralentiza y el contexto político se complica, una señal inesperada cobra fuerza. Según los datos del CME, más del 23 % de los traders apuestan ahora por una bajada de tipos. Este cambio de humor, todavía minoritario, pero en crecimiento, podría redistribuir las cartas.