En plena reconfiguración de los equilibrios económicos mundiales, el Banco Central de Rusia crea sorpresa. En su último informe, clasifica al bitcoin como el principal activo financiero para 2025. Un reconocimiento inesperado por parte de una institución que hasta ahora había sido cautelosa con respecto a las criptomonedas. Este giro subraya tanto el rendimiento notable del activo como su integración creciente en las estrategias de inversión, incluso dentro de un entorno financiero tan controlado como el de Rusia.