La aparente calma del bitcoin oculta una creciente nerviosidad. Manteniéndose bajo el umbral de los 70 000 dólares, el BTC se mueve en una zona de compresión técnica mientras que más de 200 millones de dólares han sido liquidados en solo 24 horas. Detrás de esta estabilidad engañosa, las señales se acumulan: ausencia de rebote convincente, máximos descendentes y salidas persistentes de los inversores institucionales. El mercado cripto contiene la respiración, suspendido en niveles técnicos que podrían desencadenar un movimiento más brusco.