El euro se desploma mientras el dólar se lleva la apuesta. En apenas dos años, los stablecoins han pasado del 15 % al 84 % de los gastos con tarjeta cripto, mientras que el EURe agoniza en un 2 %. Entre un crecimiento vertiginoso, cifras opacas y un dólar todopoderoso, este cambio cuenta mucho más que una simple guerra de stablecoins.