Rusia da un paso en su enfoque hacia las criptomonedas. El banco central acaba de proponer un marco que permite a los particulares acceder a tres criptomonedas en los mercados públicos. El proyecto apunta a Bitcoin, Ethereum y USDT, con un límite anual para los inversores no calificados. Esta evolución marca una apertura regulada del mercado cripto, mientras las autoridades buscan limitar la exposición a las variaciones de precio. El dispositivo prevé condiciones para intermediarios e inversores antes de cualquier operación.