Elon Musk ha escogido el enfrentamiento público con la justicia francesa. Objetivo de una investigación sobre X y su inteligencia artificial Grok, el multimillonario estadounidense publicó insultos en francés dirigidos directamente a los magistrados encargados del caso. Detrás de esta nueva provocación se dibuja un conflicto mucho más importante entre las autoridades europeas y las plataformas digitales acusadas de desviaciones algorítmicas, difusión de contenidos ilícitos y injerencias políticas. París ahora ataca a uno de los hombres más poderosos de la tecnología mundial.