La justicia estadounidense quiere incautar 61 millones de dólares en cripto que, según ella, provienen de ventas ilegales de petróleo iraní. Dos empresas chinas son acusadas de haber blanqueado esos fondos a través de Binance. Richard Teng niega cualquier implicación del intercambio cripto, pero el historial iraní de Binance no desaparece tan rápido.