El yen experimentó un fuerte rebote tras una intervención coordinada de Estados Unidos y Japón en el mercado de divisas. Esta evolución atrajo rápidamente la atención de los inversores, ya que un fortalecimiento de la moneda japonesa ya había provocado fuertes sacudidas en bitcoin en 2024. Sin embargo, los datos más recientes muestran una situación diferente. La evolución de la correlación entre ambos activos sugiere ahora que la fortaleza del dólar estadounidense podría desempeñar un papel más importante.