En el mercado de derivados criptográficos, el exceso de confianza se paga rápidamente. Mientras que el bitcoin coqueteaba tranquilamente con los 67.000 dólares, un desplome relámpago borró 2.000 dólares de valor en apenas siete horas, rompiendo el soporte de los 64.000 dólares. Más que una simple corrección técnica, esta caída ha liquidado sin piedad numerosas posiciones. Así desnuda la vulnerabilidad de las posiciones compradoras sobreexpuestas, atrapadas entre la incertidumbre del mercado y las tensiones macroeconómicas globales.