La derrota 2-0 de Francia ante España, el 14 de julio de 2026, alivió las cuentas de los corredores de apuestas americanos al reducir su último gran pasivo. Mientras tanto, las plataformas de predicción registraron un volumen récord, sin necesitar el pronóstico correcto para ganar. ¿Ha validado definitivamente la Copa del Mundo el futuro de los mercados predictivos frente a las apuestas tradicionales?