El XRP acaba de alcanzar un nuevo mínimo anual, borrando millones de dólares en posiciones especulativas en pocas horas. Esta caída brusca ocurre mientras el ecosistema Ripple continúa con avances estratégicos, incluyendo un nuevo paso en la adopción de su stablecoin RLUSD. Entre tensiones geopolíticas, una ola de liquidaciones y el desinterés de los inversores por los activos riesgosos, la caída del XRP revela un mercado donde las buenas noticias ya no siempre son suficientes para sostener los precios.