El dólar domina el comercio internacional, pero su monopolio se está debilitando. Frente a las tensiones geopolíticas y las sanciones occidentales, los BRICS están acelerando su estrategia para liberarse de él. El bloque trabaja ahora en un sistema de pagos en monedas locales, capaz de transformar profundamente los flujos comerciales mundiales. Detrás de esta iniciativa hay una ambición clara: reducir la influencia financiera de Occidente y redefinir los equilibrios monetarios a escala global.