Históricamente, el mes de septiembre representa el periodo menos favorable para las acciones estadounidenses. El S&P 500 sufre una corrección media del 0,7 % y cierra al alza en solo el 44 % de los casos desde 1950. Esta estacionalidad se asocia a rendimientos de bonos elevados, una deuda pública estadounidense superior a 40000 billones de dólares y cuestionamientos sobre la rentabilidad de las inversiones en inteligencia artificial este año. Sin embargo, la historia no permite prever directamente una caída.